La presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Mara Lezama recorren el Centro de Monitoreo Ambiental y de Sargazo, mientras personal explica los sistemas utilizados para vigilar las condiciones del Caribe mexicano y anticipar posibles arribos de la macroalga.
CANCÚN, MX.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo visitó este viernes el Centro de Monitoreo Ambiental y de Sargazo de Quintana Roo, donde conoció el sistema tecnológico utilizado para anticipar los arribos de la macroalga y definir acciones de contención antes de que llegue a las playas.
Durante el recorrido, acompañada por la gobernadora Mara Lezama Espinosa, la mandataria federal constató el funcionamiento de los sistemas de monitoreo que permiten dar seguimiento a las condiciones del mar y generar pronósticos sobre las zonas con mayor probabilidad de recibir sargazo.
La gobernadora señaló que la atención del fenómeno comienza antes de que la macroalga llegue a la costa, mediante el uso de información científica y tecnología para anticipar los arribos y organizar la respuesta.
El Centro Estatal de Monitoreo Ambiental, instalado dentro del Complejo de Seguridad C5 de Quintana Roo, en Cancún, utiliza imágenes de 10 satélites de la Agencia Espacial Europea para vigilar más de 140 playas, elaborar pronósticos diarios y establecer un semáforo sobre las zonas donde se prevé la llegada del sargazo.
La visita de Sheinbaum ocurre en un año particularmente complicado para Quintana Roo por el incremento en el volumen de sargazo. De acuerdo con información presentada por el gobierno federal, durante 2026 la cantidad de macroalga que se desplaza por el Caribe mexicano llegó a estimarse entre 40 mil y 90 mil toneladas diarias, de las cuales alrededor de 10 por ciento puede recalar en las costas del estado.
El problema dejó de ser únicamente ambiental para convertirse también en un factor de presión para la actividad turística. El arribo masivo provoca cambios en el color del agua, malos olores durante su descomposición y afectaciones a playas, arrecifes y otros ecosistemas, además de incrementar los costos de operación para hoteles y municipios.
Las autoridades observan las pantallas del centro de monitoreo, donde se muestran mapas y modelos meteorológicos utilizados para identificar las zonas con presencia y desplazamiento de sargazo.
En julio pasado, empresarios turísticos y autoridades reconocieron que el sargazo es uno de los factores que han afectado la imagen de los destinos del Caribe mexicano en un año marcado también por menor conectividad aérea y otros problemas que han reducido la demanda turística. La ocupación hotelera promedio en los principales destinos del estado se ubicó en 59.6 por ciento durante la primera semana de julio.
No obstante, el impacto turístico no puede atribuirse exclusivamente al sargazo. La reducción de vuelos, el encarecimiento de los boletos, el tipo de cambio, la percepción de inseguridad y la situación económica internacional también han sido señalados como factores que explican el menor flujo de visitantes. En Tulum, por ejemplo, el tráfico de pasajeros por vía aérea cayó 33 por ciento entre enero y julio frente al mismo periodo de 2025, en un contexto en el que el sargazo figura entre los factores que han afectado al destino.
Durante el recorrido, las autoridades y personal técnico revisan información desplegada en los sistemas de monitoreo satelital, como parte de la estrategia para anticipar el arribo de sargazo a las costas de Quintana Roo.
Inversión de 2 mil millones
La visita de Sheinbaum se produce después del anuncio realizado en julio de una inversión federal de 2 mil millones de pesos para reforzar la estrategia integral de atención al sargazo en Quintana Roo.
El programa contempla incrementar la captura de la macroalga en el mar mediante nuevas embarcaciones sargaceras, instalar más barreras de contención y fortalecer la recolección en las playas. La primera etapa considera 768.7 millones de pesos, con el objetivo de elevar la capacidad de recolección de mil 227 a mil 870 toneladas diarias.
La estrategia contempla reforzar particularmente las zonas de Cancún, Playa del Carmen, Puerto Morelos, Tulum y Mahahual, consideradas prioritarias por el impacto de los arribos. También incluye acciones de transporte, disposición final y aprovechamiento de la macroalga.
La lógica planteada por el gobierno federal y estatal es intervenir antes de que el sargazo alcance la costa, debido a que su recolección en el mar permite reducir la cantidad que posteriormente debe ser retirada de las playas.
El gobierno de Quintana Roo ha informado que durante la actual administración estatal ha destinado más de 770 millones de pesos a la atención del fenómeno.
La visita al Centro de Monitoreo Ambiental representa un componente tecnológico de la estrategia anunciada por la Federación, que busca pasar de una respuesta principalmente reactiva —retirar el sargazo una vez que llega a las playas— a una intervención anticipada basada en pronósticos, monitoreo satelital, barreras y captura en el mar.
El centro comenzó operaciones en 2025 y funciona como una unidad especializada para anticipar los arribos de sargazo mediante imágenes satelitales, cámaras del C5, drones y monitoreo en campo. Desde ahí se da seguimiento a las costas de los 11 municipios y se generan pronósticos para orientar las labores de limpieza y colocación de barreras. (Noticaribe)



