El exatleta olímpico Ryan Wedding era uno de los delincuentes más buscados y se ofrecía una millonaria recompensa para dar con su paradero.
Ciudad de México. El exatleta olímpico, Ryan Wedding considerado uno de los narcotraficantes más buscados de Estados Unidos fue detenido, así lo dieron a conocer algunas cadenas de televisión estadounidense.
Pamela Bondi, fiscal de Estados Unidos confirmó la detención de Ryan Wedding y señaló que fue trasladado a Estados Unidos donde será juzgado. Además, agradeció al embajador Ron Johnson y a las autoridades mexicanas por su apoyo en este caso.
Por su parte, Kash Patel, director del FBI indicó que el delincuente vinculado al Cártel de Sinaloa fue detenido en México, la noche del jueves 22 de enero. Se cree que Wedding estaba escondido en el país desde hace alrededor de 10 años y era buscado por cargos de tráfico de cocaína y asesinato desde 2024.
¿De qué acusan a Ryan Wedding?
Ryan James Wedding conocido con el alias de Thor, es señalado por las autoridades estadunidenses como líder de una organización internacional de narcotráfico vinculada al Cártel del Pacífico.
De acuerdo con las investigaciones, Wedding habría coordinado durante más de una década el envío de grandes cantidades de cocaína desde Colombia, utilizando rutas que atravesaban México y el sur de California, con destino final en Canadá y Estados Unidos.
El 17 de septiembre de 2024, un Tribunal de Distrito de Estados Unidos emitió una orden de arresto federal en su contra, acusándolo de:
- Conspiración para distribuir y poseer sustancias reguladas con fines de distribución.
- Conspiración para exportar cocaína.
- Participación en una empresa delictiva permanente.
- Homicidio y tentativa de homicidio relacionados con dicha organización criminal.
Las autoridades sostienen que Wedding enviaba de manera constante cientos de kilogramos de droga hacia Norteamérica, consolidándose como uno de los principales operadores transnacionales del narcotráfico.
De deportista olímpico a narcotraficante, el caso Ryan Wedding
Ryan Wedding, nacido en 1981 en Thunder Bay, Canadá, creció en un entorno privilegiado. Hijo de un ingeniero civil y una enfermera reconocida, disfrutó de una infancia marcada por la abundancia y el acceso a deportes de élite. Su pasión lo llevó al snowboard competitivo y en 1995 logró un lugar en el equipo olímpico canadiense, perfilándose como una joven promesa con físico imponente y carisma que lo convertían en candidato ideal para la fama deportiva.
El sueño, sin embargo, se desplomó en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002 en Salt Lake City, donde terminó en el puesto 24. El fracaso marcó el fin de su carrera y el inicio de una caída abrupta. Según el FBI, Wedding pasó de las pistas nevadas a la distribución de cocaína, buscando en el narcotráfico la adrenalina que ya no encontraba en el deporte. Su apodo de “The Giant” pronto dejó de ser símbolo de grandeza para convertirse en el alias de un futuro delincuente.
En 2008, Wedding fue detenido en San Diego durante una operación encubierta cuando intentaba comprar cocaína para revenderla. Un año después se declaró culpable y, con un discurso de arrepentimiento ensayado, convenció a la jueza de reducir su condena. De los diez años que debía cumplir, solo pasó dos en prisión. El FBI consideró que esa liberación temprana fue un error, pues el ex atleta aprovechó sus contactos en la cárcel para construir una red criminal en América del Norte.
Deportado a Canadá, Wedding encontró socios que lo vincularon con narcotraficantes mexicanos, consolidando su transformación definitiva. Su alias cambió de “The Giant” a “El jefe”, reflejo de su nueva identidad dentro del mundo del crimen organizado.
Con información de Milenio.




