Los Ángeles. El Super Bowl de la NFL vuelve a combinar deporte y espectáculo, pero este año la atención se centra en el show de medio tiempo de Bad Bunny, que ha elevado la fiebre de las apuestas a niveles históricos.
De acuerdo con estimaciones de la American Gaming Association, las apuestas legales alrededor del partido crecerán más del 20%, alcanzando 1,760 millones de dólares, impulsadas no solo por el resultado deportivo, sino también por las conjeturas en torno al concierto del artista puertorriqueño.
Los apostadores pronostican desde las canciones que interpretará, la duración del espectáculo, posibles invitados sorpresa y hasta su vestimenta, mientras que en lo deportivo los Seattle Seahawks parten como favoritos ante los New England Patriots.
Así, el Super Bowl reafirma su papel como el evento donde el fútbol americano, la música y el espectáculo se convierten en un fenómeno global.
Con información de Redes.




