Le exige respeto y ética tras las supuestas revelaciones que ha hecho en entrevistas.
CDMX. La actriz y productora Florinda Meza rompió el silencio ante los recientes cuestionamientos de la prensa sobre las declaraciones de su excompañero de reparto, Carlos Villagrán. El actor, conocido por su personaje de «Quico», ha reiterado en diversos espacios detalles sobre un supuesto romance ocurrido en la década de 1970, afirmando incluso que fue ella quien mostró un interés inicial en él.
Ante la insistencia mediática, Meza sugirió que estas revelaciones responden a una búsqueda de notoriedad por parte del actor. «Mira, cuando la gente necesita recargarse en alguien, lo hace. Eso es obvio», declaró la viuda de Roberto Gómez Bolaños, dejando entrever que las anécdotas de Villagrán podrían ser un recurso para mantenerse vigente en la conversación pública.
Con una postura firme sobre la privacidad, la reconocida intérprete enfatizó que los detalles de su pasado pertenecen exclusivamente a su esfera personal y espiritual. «Mi vida es mi vida. Solamente yo. Bueno, también Dios; Dios y yo sabemos lo que es mi vida», puntualizó, marcando una línea clara entre su trayectoria profesional y su intimidad.
Al ser consultada sobre la ética de Villagrán al ventilar estos temas, Meza coincidió en que el actor «tendría que comportarse como un caballero». La actriz cuestionó la sensibilidad de quienes difunden esta información, apelando a la empatía del público al preguntar cómo se sentirían si alguien hablara de esa manera sobre sus propios familiares.
Por su parte, Villagrán reafirmó su versión en una entrevista reciente con el personaje «Escorpión Dorado», donde bromeó sobre la antigüedad del suceso. El actor insistió en que, aunque la respeta, fue Meza quien mantuvo una relación con él hace aproximadamente 50 años, utilizando una narrativa que busca deslindarse de la iniciativa sentimental.
Finalmente, aunque la molestia de Florinda Meza fue evidente durante el encuentro con los medios, la actriz prefirió no profundizar en la posibilidad de emprender acciones legales. El conflicto pone de relieve la tensión persistente entre los integrantes de la icónica vecindad, años después de que el programa dejara de grabarse.




