Afirma que ante el embate exterior lo que debe haber es unidad nacional.
CIUDAD DE MÉXICOPor AgenciasLa presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó la postura de su administración frente a las presiones políticas recientes relacionadas con los casos de Chihuahua y del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, al destacar que la soberanía nacional es un principio inquebrantable que no está sujeto a negociación.
“Lo tenemos muy claro y estoy muy tranquila. Es tiempo de la defensa de los principios, y hay uno que se llama soberanía, y esa no se negocia”, sostuvo. Añadió que “frente al embate exterior debe haber unidad nacional, unidad con el pueblo; quien no quiera eso, está con el exterior”.
Durante su conferencia, señaló que con Estados Unidos existe cooperación y colaboración, pero nunca subordinación, al tratarse de un asunto de dignidad del pueblo de México.
En otra referencia al tema, afirmó que su gobierno siempre actuará con base en la verdad, la justicia y la defensa de la soberanía, tanto en el caso de Sinaloa como en el de Chihuahua, este último por la presunta intervención de la CIA en un operativo. Reiteró que se mantendrá la colaboración y coordinación con Estados Unidos, pero sin subordinación y con respeto a los términos del entendimiento bilateral.
“Hasta ahora ha habido respeto. Lo que existe es una solicitud del Departamento de Justicia, a través de una oficina en el sur de Nueva York, que debe regirse bajo el tratado de extradición. ¿Quién interpreta esto? La Fiscalía General de la República, y con esa opinión actúa la Secretaría de Relaciones Exteriores”, explicó.
Insistió en que el entendimiento bilateral se basa en cuatro ejes: responsabilidad compartida, respeto a la soberanía, colaboración y coordinación sin subordinación.
Asimismo, subrayó que la Fiscalía General de la República es la autoridad competente para analizar los casos. “¿Qué pruebas hay hoy? Y si no, se deben solicitar las necesarias. En México, todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario; se tiene que acreditar la responsabilidad. No se puede hablar de Estado de derecho y juzgar previamente”, puntualizó.
Finalmente, criticó a partidos como el PRI, PAN y Movimiento Ciudadano —a los que denominó “mcprian”—, comparándolos con los conservadores del siglo XIX. “Son herederos de quienes fueron a Europa a ofrecer a Maximiliano gobernar México. No se distinguen en nada; buscan la intervención externa porque no tienen proyecto de nación ni nada que ofrecer”, concluyó.




