Nigeria enfrenta una grave emergencia sanitaria tras el brote de cólera registrado en el estado de Borno, al noreste del país, donde al menos 74 personas han perdido la vida y se reportan más de 7 mil 850 casos sospechosos, informó este martes la organización Médicos Sin Fronteras (MSF).
De acuerdo con datos del Ministerio de Salud local citados por MSF, los contagios y fallecimientos se han extendido a 14 áreas de gobierno local y alrededor de 50 distritos, mientras que el rápido avance de la enfermedad mantiene bajo fuerte presión a los servicios médicos de la región.
El brote comenzó el pasado 1 de mayo y, desde entonces, los hospitales y centros de atención han registrado un incremento acelerado de pacientes con cuadros graves de deshidratación y diarrea aguda.
Ante la magnitud de la crisis, el centro de tratamiento operado por Médicos Sin Fronteras en Maiduguri, capital del estado de Borno, amplió su capacidad de 121 a 271 camas, luego de recibir más de 500 pacientes en un solo día.
“Cada día llegan más personas con deshidratación severa, muchas de ellas provenientes de comunidades alejadas”, señaló Bienfait Tombola, coordinador médico de MSF para esta emergencia, quien advirtió que la velocidad de propagación supera la capacidad actual de respuesta.
La organización humanitaria indicó que, aunque existe coordinación entre las autoridades sanitarias, MSF y otros organismos, el incremento constante de casos refleja la necesidad de fortalecer las acciones de prevención y acceso oportuno a tratamientos.
Como parte de las medidas de emergencia, las autoridades nigerianas pondrán en marcha una campaña de vacunación contra el cólera, además de intensificar labores de saneamiento, cloración de agua y distribución de puntos de rehidratación oral en comunidades vulnerables.
El cólera es una enfermedad diarreica aguda provocada por la bacteria Vibrio cholerae, generalmente asociada al consumo de agua o alimentos contaminados y a condiciones deficientes de saneamiento.
Aunque puede tratarse de manera efectiva, la enfermedad puede resultar mortal si no se atiende rápidamente, especialmente en zonas con acceso limitado a servicios médicos y agua potable.




