El presidente de EU amenaza con dejar el T-MEC y exige frenar el narcotráfico.
Estados Unidos
Por Agencias
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a lanzar declaraciones hostiles contra México al asegurar que su gobierno ha centrado ahora su atención en el tráfico de drogas que ingresa a territorio estadounidense por la frontera terrestre, al tiempo que dejó abierta la posibilidad de no renovar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en un nuevo episodio de tensión entre ambos países.
Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el mandatario afirmó que las autoridades estadounidenses han logrado reducir en un 97 % el ingreso de drogas por vía marítima gracias a operaciones contra embarcaciones utilizadas por organizaciones criminales. Sin embargo, señaló que el siguiente objetivo será México, al advertir que el flujo de narcóticos por tierra se ha convertido en la principal preocupación de su administración.
“Odio decirle esto a México, pero ahora estamos concentrados en las drogas que entran por tierra”, declaró Trump ante periodistas. Además, criticó las políticas de combate al narcotráfico aplicadas anteriormente al señalar que muchos traficantes eran detenidos y posteriormente liberados, lo que, según él, les permitía reincidir en sus actividades ilícitas.
Las declaraciones escalaron aún más cuando fue cuestionado sobre la próxima revisión del T-MEC. Trump aseguró que Estados Unidos estaría en mejores condiciones sin el acuerdo comercial y se negó a garantizar su continuidad. «Para ser sincero, a Estados Unidos le va mucho mejor sin el tratado», expresó, alimentando la incertidumbre sobre el futuro de uno de los principales instrumentos económicos de América del Norte.
En un tono particularmente confrontativo, el mandatario sostuvo que su país no necesita productos ni recursos provenientes de México o Canadá. «No necesitamos nada de lo que tiene México. No necesitamos sus carros, su energía, nada. Ellos necesitan todo lo que tenemos», afirmó, al tiempo que exigió un trato más favorable para Estados Unidos en las relaciones comerciales con ambos socios.
Las declaraciones de Trump representan una nueva ofensiva verbal contra México, combinando acusaciones relacionadas con el narcotráfico y cuestionamientos al intercambio comercial bilateral. Su postura anticipa un escenario de mayor presión política y económica hacia el gobierno mexicano, especialmente en momentos en que se acerca la revisión formal del T-MEC y continúan los debates sobre seguridad fronteriza y cooperación regional.




