Exige avalar la reforma en material electoral tras sufrir un revés en el Senado.
Estados Unidos
Por Agencias
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió paralizar la firma de una ambiciosa ley de vivienda aprobada por el Congreso y condicionó su promulgación a la aprobación de una controvertida reforma electoral que considera prioritaria para su administración. La decisión se produce apenas horas después de sufrir un revés político en el Senado, donde una mayoría de legisladores, incluidos cuatro republicanos, respaldó una resolución que insta a limitar la participación militar estadounidense en Irán sin autorización expresa del Congreso.
Aunque la resolución sobre Irán no tiene efectos vinculantes, el resultado evidenció fisuras dentro del Partido Republicano en un momento particularmente sensible, cuando faltan menos de cinco meses para las elecciones legislativas de medio mandato. Diversos sondeos anticipan un escenario complicado para los republicanos, con la posibilidad de que los demócratas recuperen el control de la Cámara de Representantes e incluso disputen la mayoría en ambas cámaras del Congreso.
La respuesta de Trump llegó a través de su red social Truth Social, donde anunció la cancelación de un acto programado para firmar la denominada Ley de Vivienda del Siglo XXI, una iniciativa bipartidista destinada a incrementar la oferta de viviendas asequibles, facilitar la conversión de inmuebles comerciales vacíos en espacios habitacionales y reducir obstáculos regulatorios para nuevos desarrollos. El mandatario afirmó que la firma quedará suspendida hasta que avance la denominada “Ley para Salvar a Estados Unidos”, a la que calificó como una emergencia nacional.
La legislación de vivienda había recibido previamente el respaldo de la propia Casa Blanca y de la portavoz presidencial, Karoline Leavitt, quien destacó sus beneficios para enfrentar el aumento del costo de vida. Sin embargo, la decisión de Trump refuerza una estrategia política de presión sobre el Congreso, dejando claro que ninguna otra prioridad legislativa avanzará mientras no se atienda su propuesta electoral.
La reforma impulsada por el presidente busca endurecer los requisitos para votar en elecciones federales, incluyendo la presentación obligatoria de pruebas documentales de ciudadanía para registrarse como elector, el uso de identificaciones con fotografía el día de la votación y mayores restricciones al voto por correo. Sus partidarios argumentan que estas medidas fortalecerían la integridad electoral, mientras que sus críticos sostienen que podrían dificultar la participación de millones de ciudadanos y representar una intromisión federal en competencias que históricamente corresponden a los estados.
Pese al amplio control que Trump mantiene sobre el Partido Republicano, líderes del Senado le han advertido que actualmente no cuentan con los votos suficientes para aprobar la reforma ni para modificar las reglas parlamentarias que permitirían su avance por mayoría simple.



