Una jueza federal desestimó definitivamente la demanda de una escritora que acusaba a la cantante de usar fragmentos de sus poemas en sus canciones.
Estados Unidos. Una jueza federal de Estados Unidos desestimó de forma definitiva la demanda por presunta infracción de derechos de autor presentada por la escritora independiente Kimberly Marasco contra Taylor Swift. La resolución, emitida el 6 de julio por la jueza Aileen Cannon, cierra el caso con perjuicio, lo que impide que la autora vuelva a presentar la misma reclamación ante los tribunales.
Marasco sostenía que la cantante había utilizado fragmentos de sus poemas en más de una decena de canciones incluidas en los álbumes Lover, Folklore, Evermore, Midnights y The Tortured Poets Department. Entre los temas señalados figuraban «The Man», «Illicit Affairs» y «My Tears Ricochet».
Sin embargo, la jueza concluyó que las supuestas coincidencias se limitaban a ideas generales, metáforas comunes, palabras aisladas y frases de uso frecuente, elementos que no están protegidos por la legislación estadounidense sobre derechos de autor. En el fallo, Cannon explicó que conceptos como el gaslighting, así como términos como «tears», «fire», «rain», «love» o expresiones como «it’s time to go», forman parte del lenguaje común y no constituyen una expresión original susceptible de protección.
Además, la magistrada determinó que Marasco ya había tenido suficientes oportunidades para corregir y fortalecer su demanda, por lo que rechazó permitir una nueva modificación del expediente al considerar que no cambiaría el resultado del caso.
El litigio comenzó en 2024, cuando la autora demandó a Taylor Swift Productions por el supuesto uso indebido de sus obras. Ese mismo año presentó una segunda demanda con acusaciones similares. En septiembre de 2025, un tribunal ya había desestimado el primer proceso, mientras que en diciembre la defensa de Swift solicitó el cierre definitivo del segundo, calificándolo como una demanda «frívola» y sin fundamento jurídico.
Con esta resolución, la justicia estadounidense dio por concluido el litigio a favor de Taylor Swift, al determinar que no existían elementos suficientes para acreditar una infracción de derechos de autor.




