CANCÚN, MX.- El sector restaurantero de Quintana Roo enfrenta un escenario económico complicado ante la pérdida de competitividad, la reducción en la actividad turística y el crecimiento de la informalidad, advirtió Julio César Villarreal Zapata, representante de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac).
Durante una reunión empresarial en la que se abordó el impacto del incremento del Derecho de No Residente (DNR), Villarreal Zapata señaló que la medida no contribuye a fortalecer la competitividad del destino y, por el contrario, puede representar una presión adicional para las empresas formalmente establecidas.
El dirigente empresarial sostuvo que la preocupación del sector va más allá del DNR, pues existen otros factores relacionados con la política económica y fiscal que están generando incertidumbre entre quienes mantienen negocios dentro de la formalidad.
“Siempre queremos ir de cacería al zoológico y eso creo que no está bien”, expresó al retomar una frase del empresario Tony Chávez, con la que cuestionó que la recaudación continúe concentrándose en contribuyentes cautivos.
Advierten impacto en toda la cadena turística
Villarreal Zapata subrayó que el sector restaurantero no atraviesa una etapa de bonanza y que cualquier reducción en el flujo de visitantes termina afectando a prácticamente toda la actividad económica de Quintana Roo.
“Si me va mal, todos dependemos directa o indirectamente del turismo”, puntualizó.
Explicó que una eventual disminución en la llegada de turistas como consecuencia del encarecimiento de los viajes tendría efectos no solamente en hoteles y restaurantes, sino también en comercios y otros establecimientos que dependen del gasto de los visitantes.
En este contexto, consideró que la discusión sobre el DNR debe analizarse desde una perspectiva más amplia, tomando en cuenta la pérdida de competitividad que enfrenta el Caribe Mexicano frente a otros destinos turísticos.
Informalidad, otro frente para las empresas establecidas
El representante de Canirac también puso sobre la mesa el crecimiento de la informalidad como uno de los problemas que, a su juicio, deben ser atendidos antes de continuar incrementando la carga sobre las empresas que ya cumplen con sus obligaciones fiscales.
De acuerdo con las cifras que citó durante su intervención, la informalidad habría aumentado 55 por ciento a nivel nacional y 49 por ciento en Quintana Roo.
“¿Por qué seguimos buscando que el cautivo se recaude de nuevo con el cautivo y qué pasa con la informalidad?”, cuestionó.
Añadió que esta problemática alcanza a distintos sectores y genera condiciones de competencia desleal, particularmente en actividades vinculadas con el turismo y la industria restaurantera.
Villarreal Zapata señaló que también existen retos derivados de plataformas que ofrecen servicios sin necesariamente cumplir con los mismos registros y obligaciones que enfrentan los establecimientos formalmente constituidos.
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— Noticaribe (@Noticaribe) October 6, 2026
Contracción económica prende señales de alerta
El empresario sostuvo que el panorama para Quintana Roo está marcado por diversos factores que han comenzado a reflejarse en la actividad económica.
Indicó que actualmente se registra una contracción económica de 2.9 por ciento, situación que consideró relevante debido al peso que tiene el turismo en la generación de empleos y en el movimiento comercial del estado.
A esto, agregó, se suma la conclusión o disminución de grandes proyectos de infraestructura que durante los últimos años impulsaron la actividad económica, entre ellos el Tren Maya, el bulevar Colosio y el puente Nichupté.
El representante de Canirac destacó que la desaceleración también comienza a observarse en el sector servicios, por lo que llamó a revisar de manera integral las decisiones que puedan afectar la competitividad turística y empresarial de Quintana Roo.
“Hay una preocupación profunda por todo lo que está sucediendo en el país, en el contexto de la pérdida de competitividad que tenemos”, afirmó.
Ante este escenario, el sector empresarial planteó la necesidad de que las políticas fiscales y económicas consideren no solamente una mayor recaudación, sino también las condiciones necesarias para conservar inversiones, empleos y competitividad en uno de los principales destinos turísticos de México. (InZoomMX)




