Ejerce mayor presión a Irán para llegar a un pronto acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz.
ESTADOS UNIDOS. Donald Trump amenazó este lunes con «destruir por completo» la isla de Jar, donde está la principal terminal petrolera de Irán, si no se llega «pronto» a un acuerdo para poner fin a la guerra y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz.
El magnate neoyorquino señaló que Estados Unidos se encuentra en «conversaciones serias» con un «régimen más razonable» en Irán, pero también consideró que es probable que no se logre un acuerdo.
«Si el estrecho de Ormuz no se abre de inmediato ‘a los negocios’, terminaremos nuestra agradable ‘estadía’ en Irán volando por los aires y destruyendo por completo todas sus plantas generadoras de electricidad, pozos petroleros y la isla de Jark (¡y posiblemente todas las plantas desalinizadoras!), que aún no hemos ‘tocado’», escribió en Truth Social.
El conflicto en Oriente Medio, que empezó el 28 de febrero con el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, se ha extendido a toda la región y está afectando al comercio mundial.
Los precios de la energía se dispararon como consecuencia del bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, por el que solían transitar una quinta parte de las exportaciones mundiales de hidrocarburos.
El conflicto no da señales de tregua y este fin de semana y este lunes continuaron los bombardeos de Israel contra objetivos en Irán, al tiempo que sigue la ofensiva israelí en Líbano contra el movimiento proiraní Hezbollah.
Los ataques israelíes en territorio libanés han dejado más de mil 200 muertos desde el inicio de la guerra allí, el 2 de marzo, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenó al ejército «expandir» la zona de seguridad en este país vecino para «neutralizar» la amenaza de Hezbollah.
En Irán, los ataques del fin de semana contra su red eléctrica provocaron apagones en varios puntos de la capital, pero este lunes el Ministerio de Energía afirmó que la red está «estable» pese a los bombardeos.
Y el ejército israelí anunció el lunes haber bombardeado una universidad de Teherán dirigida por los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, afirmando que en ella se llevaban a cabo «actividades de investigación y desarrollo de armas avanzadas».




