El cantante defiende su matrimonio tras los rumores de ser una «unión lavanda».
CDMX. El cantante mexicano Carlos Rivera ha salido al paso de las recientes especulaciones que ponen en duda la autenticidad de su matrimonio con la conductora Cynthia Rodríguez. Los rumores cobraron fuerza tras las declaraciones de Toñita, su excompañera de La Academia, quien sugirió que la relación podría ser un «matrimonio lavanda» o un acuerdo de conveniencia. Ante este escenario, Rivera aprovechó una entrevista para el programa Ventaneando para reafirmar su postura sobre la privacidad y el manejo de su vida personal.
Con la serenidad que lo caracteriza, el intérprete de «Te esperaba» explicó que es imposible controlar las creencias o juicios del público. «Hagas lo que hagas, la gente va a hablar», señaló el artista, subrayando que las críticas y teorías sobre su unión no son algo nuevo, sino una constante que lo ha acompañado desde hace años. Rivera enfatizó que su prioridad nunca ha sido vivir para agradar a terceros, sino mantener la integridad de su núcleo familiar lejos del escrutinio mediático.
La raíz de la controversia surgió cuando Toñita, en un encuentro con la prensa, utilizó la famosa frase de Juan Gabriel, «lo que se ve no se juzga», para referirse a la pareja. Al ser cuestionada sobre si el vínculo era un arreglo, la cantante veracruzana aumentó el misterio asegurando que tanto ella como Cynthia «saben cosas» que se llevarán a la tumba. Estas declaraciones desataron una ola de teorías en redes sociales sobre la orientación sexual del cantante y la naturaleza de su compromiso.
Sin embargo, Rivera fue tajante al defender el hermetismo que ha rodeado su boda y su vida cotidiana. Recordó que nunca han vendido exclusivas a revistas ni han mostrado detalles íntimos de su enlace matrimonial, y aseguró que esa política no cambiará. Para el cantante, el hecho de no exponer su relación en portadas es precisamente lo que les ha permitido construir un vínculo sólido y auténtico, blindado contra las presiones de la industria del entretenimiento.
Por su parte, Toñita intentó matizar sus palabras días después, tras la viralización de sus comentarios. La intérprete aclaró que se sintió presionada por los reporteros y que su intención no era confirmar ninguna versión específica sobre la sexualidad de Rivera. Alegó que la frase de «lo que se ve no se juzga» es un recurso que suele emplear para evitar emitir juicios de valor, aunque el revuelo ya había escalado a los principales titulares de la prensa de espectáculos.
Finalmente, Carlos Rivera cerró el tema reiterando que su enfoque permanece en su carrera musical y en su familia. El cantante dejó claro que, mientras su música sea para el público, su vida privada le pertenece exclusivamente a él y a su esposa. Con esta respuesta, Rivera busca dar por terminada una de las polémicas más persistentes de su trayectoria, apostando por el silencio como su mejor herramienta de defensa ante los rumores de pasillo.



