Una fuente del Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó a EL UNIVERSAL que Marco Antonio Almanza Avilés, exjefe de la Policía de Investigación (PDI) de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, se habría entregado el pasado jueves a autoridades estadounidenses.
De acuerdo con la información citada por el medio, Almanza Avilés forma parte de un grupo de exfuncionarios de seguridad pública señalados por presuntos vínculos con la facción de “Los Chapitos”, del Cártel de Sinaloa.
La investigación del Departamento de Justicia lo señala por presuntamente haber recibido sobornos mensuales de alrededor de 300 mil pesos, además de ser identificado en registros internos bajo la clave “R1”.
Según las acusaciones, habría permitido operaciones del grupo criminal en Sinaloa, facilitando actividades de tráfico de drogas y el paso de sustancias químicas utilizadas para la producción de fentanilo en la zona de Culiacán, sin intervención de autoridades.
También se le atribuye, de manera presunta, haber intervenido en acciones como la emisión de órdenes de aprehensión contra rivales del grupo criminal y la liberación de algunos integrantes detenidos.
El expediente citado indica además que el esquema de presunta corrupción habría sido establecido en una reunión realizada entre 2017 y 2018 en un rancho relacionado con Iván Archivaldo Guzmán Salazar.
Almanza Avilés enfrenta cargos por conspiración para la importación de narcóticos —incluyendo fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina—, así como delitos relacionados con armas de fuego y dispositivos destructivos vinculados al tráfico de drogas.
De acuerdo con la acusación, en caso de ser declarado culpable, podría enfrentar penas que incluyen cadena perpetua, además del aseguramiento de bienes derivados de las presuntas actividades ilícitas.
Con información de El Universal




