La epidemia de ébola que afecta a la República Democrática del Congo se convirtió en la más mortífera registrada en el país, luego de que el número de fallecimientos alcanzara los 2 mil 325, de acuerdo con los últimos datos oficiales.
El reporte sanitario también contabiliza 4 mil 945 casos confirmados, con 101 nuevos contagios detectados durante las 24 horas previas al informe. Con estas cifras, el actual brote superó las 2 mil 299 muertes registradas entre 2018 y 2020, que hasta ahora representaban el peor registro del país.
La epidemia fue declarada oficialmente el 15 de mayo de 2026 y corresponde al decimoséptimo brote de ébola registrado en territorio congoleño. Además de ser el más letal, también es ya el mayor del país en número de casos.
A nivel mundial, el brote de la República Democrática del Congo se ubica como el segundo más mortífero registrado, únicamente por debajo de la epidemia de África Occidental de 2014-2016, que dejó 11 mil 310 fallecidos y 28 mil 616 casos en Guinea, Liberia y Sierra Leona.
Una cepa sin vacuna aprobada
El brote actual es provocado por el virus del ébola de la especie Bundibugyo, una variante para la que actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento específico aprobado. La Organización Mundial de la Salud confirmó desde mayo que el brote estaba asociado con esta cepa.
La respuesta sanitaria enfrenta importantes dificultades debido a la limitada infraestructura médica, problemas para detectar oportunamente los contagios, resistencia de algunas comunidades y la inestabilidad que afecta diversas zonas del país.
La tasa de letalidad entre los casos confirmados también se ha elevado considerablemente. Los reportes recientes la sitúan alrededor de 46-47%, aunque especialistas señalan que este incremento no necesariamente significa que el virus se haya vuelto más agresivo, sino que muchos pacientes están siendo identificados cuando la enfermedad ya se encuentra avanzada.
Buscan alternativas para contener la epidemia
Las autoridades sanitarias y organismos internacionales mantienen la evaluación de vacunas y tratamientos experimentales dirigidos contra la cepa Bundibugyo, mientras continúan las labores de vigilancia, detección y atención de pacientes.
El brote también tuvo presencia en la vecina Uganda, donde las autoridades lograron contener la transmisión y declararon el fin de su brote después de registrar un número considerablemente menor de casos y fallecimientos.
El ébola se transmite principalmente mediante contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas, vivas o fallecidas, y puede provocar fiebre, vómitos, diarrea y, en casos graves, hemorragias internas y externas.




