El felino fue localizado con vida el 31 de julio, después de permanecer atrapado en un edificio colapsado en La Guaira; murió el 15 de agosto debido a las graves secuelas de la deshidratación y el desgaste físico.
Félix, el gato que se convirtió en símbolo de esperanza tras sobrevivir 37 días entre los escombros de un edificio colapsado en La Guaira, Venezuela, murió el 15 de agosto de 2026, luego de permanecer más de un mes sin alimento ni agua.
La veterinaria Dianny D’Amelio, quien participó en su atención, confirmó el fallecimiento a través de una publicación en Instagram. De acuerdo con la especialista, el animal sufrió un paro respiratorio relacionado con la deshidratación y el severo desgaste físico provocado por el tiempo que permaneció atrapado.
A pesar de los cuidados recibidos después de su rescate, Félix, de cuatro años, continuaba en una condición delicada. Los veterinarios intentaron estabilizarlo, pero las consecuencias de su prolongado confinamiento complicaron su recuperación.
Fue rescatado después de 37 días
La historia de Félix comenzó el 24 de junio de 2026, cuando dos sismos afectaron distintas localidades del estado venezolano de La Guaira.
En Catia La Mar, un conjunto habitacional integrado por cinco bloques de 14 pisos sufrió graves daños. Las secciones A y B quedaron destruidas, incluida aquella donde se encontraba el departamento de la familia de Francis García, dueña de Félix.
Ese día, Francis había viajado a Caracas junto con su hermana y su sobrino de tres años. En el inmueble permanecieron su padre y sus dos gatos, Félix y Luca, mientras su madre había salido a realizar unas compras.
Durante más de un mes, Francis mantuvo la esperanza de encontrar a sus mascotas. El 27 de julio, los rescatistas localizaron el cuerpo de su padre y la familia también confirmó que Luca no había sobrevivido al derrumbe.
Sin embargo, cuatro días después, el 31 de julio, integrantes del grupo de rescate de PDVSA encontraron a Félix con vida debajo de una enorme losa.
El animal logró sobrevivir gracias a que la estructura metálica de un colchón lo protegió y evitó que sufriera lesiones por aplastamiento.
Una fotografía permitió identificarlo
Francis se enteró del rescate luego de que una fotografía de Félix comenzara a circular en un grupo de WhatsApp. Al reconocerlo, acudió para reencontrarse con su mascota, que para entonces ya había sido trasladada a un hospital veterinario provisional.
En un espacio habilitado dentro de un McDonald’s del sector Caribe, en Caraballeda, especialistas y voluntarios atendían a animales afectados por el desastre.
Cuando Félix llegó, presentaba desnutrición extrema, deshidratación severa, dolor generalizado, raspones y heridas superficiales. No obstante, los especialistas señalaron que no presentaba lesiones provocadas directamente por el peso de los escombros.
Sus reservas de grasa pudieron ayudarlo
Los veterinarios consideraron que el sobrepeso que Félix tenía antes del terremoto pudo contribuir a que su organismo resistiera durante los 37 días sin comida.
Esta condición le habría permitido contar con mayores reservas de grasa para enfrentar el periodo de supervivencia en condiciones extremas. Por ello, su rescate con vida fue considerado un hecho extraordinario.
Incluso, algunas personas propusieron cambiar su nombre de Félix a Fénix, en referencia al ser mitológico que renace de sus cenizas.
Alcanzó a reencontrarse con su dueña
Antes de morir, Félix tuvo la oportunidad de reencontrarse con Francis, quien pudo abrazarlo, hablarle y acompañarlo durante sus últimos momentos.
La veterinaria Dianny D’Amelio destacó que la historia del felino despertó solidaridad y esperanza entre numerosas personas que siguieron su recuperación.
Tras confirmar su muerte, la especialista señaló que Félix dejó un impacto entre quienes conocieron su historia y afirmó que el animal ya no sufría.
Por su parte, Francis agradeció el trabajo de los rescatistas de PDVSA, así como de los veterinarios, auxiliares y voluntarios que participaron en la atención del gato.
“Félix ha sido mi pequeño milagro en medio de tanta tragedia”, expresó su dueña al recordar al animal que logró sobrevivir más de un mes entre los restos del edificio.
Con información de Excelsior



