La modificación disminuye el aumento inicialmente planteado por el gobierno federal, pero mantiene un alza respecto de los 983 pesos vigentes en 2026. De concretarse la propuesta, el cobro subiría alrededor de 17.8 por ciento, una medida que tiene especial relevancia para Quintana Roo por la dependencia económica del estado respecto del turismo internacional.
De acuerdo con información publicada por La Jornada, el dictamen de la Ley Federal de Derechos para 2027 fue aprobado en lo general y con modificaciones en la Comisión de Hacienda. El ajuste al DNR se incorporó después de revisar reservas con la Secretaría de Hacienda. La propuesta deberá continuar su trámite legislativo antes de entrar en vigor.
El incremento representa un costo adicional para los visitantes extranjeros, particularmente para quienes llegan por vía aérea a destinos como Cancún, la Riviera Maya y Cozumel, donde el turismo internacional constituye una parte central de la actividad económica.
El cobro no debe confundirse con un impuesto estatal o municipal: se trata de un derecho federal vinculado a la condición migratoria de visitantes extranjeros. Su efecto sobre el costo total del viaje dependerá también de la forma de ingreso al país y de las disposiciones aplicables a cada tipo de visitante.
Más recursos para el Tren Maya y el AIFA
Uno de los cambios aprobados corresponde a la distribución de los recursos recaudados por este concepto. La propuesta original planteaba destinar 26 por ciento al Instituto Nacional de Migración (INM), 50 por ciento a la Secretaría de la Defensa Nacional y 24 por ciento a la Tesorería de la Federación.
Con la modificación avalada por la comisión, el reparto quedaría en 57 por ciento para el fideicomiso de la Defensa que administra el Tren Maya y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles; 15 por ciento para el INM, y 28 por ciento para la Tesorería.
El cambio coloca una mayor proporción de los ingresos del derecho en el fideicomiso relacionado con ambos proyectos, mientras reduce la participación prevista para el organismo migratorio respecto de la iniciativa original.
Para Quintana Roo, donde el Tren Maya se ha incorporado a la estrategia federal de movilidad y desarrollo turístico, la discusión no se limita al monto que pagarán los visitantes, sino también al destino de los recursos que se obtengan de ellos.
El impacto para el Caribe mexicano
El ajuste ocurre después de que representantes del sector turístico manifestaran preocupación por el incremento inicialmente propuesto, que buscaba elevar la cuota de 983 a aproximadamente mil 335 pesos, un aumento cercano a 36 por ciento.
La reducción aprobada en comisión modera ese ajuste, pero no elimina el encarecimiento previsto para el próximo año. En un destino que compite con otros mercados internacionales de sol y playa, el cobro se suma al costo de los vuelos, el hospedaje y otros gastos asociados con las vacaciones.
El aumento no permite concluir, por sí solo, que disminuirá la llegada de turistas a Quintana Roo. Para medir ese posible efecto será necesario observar la evolución de las reservaciones, las tarifas aéreas, la ocupación hotelera y el comportamiento de los principales mercados emisores.
El debate también incluye el uso de la recaudación. La iniciativa federal plantea financiar servicios migratorios y otros proyectos públicos, pero el nuevo reparto concentra una proporción mayor en el fideicomiso que administra el Tren Maya y el AIFA, en lugar de destinarla prioritariamente al INM.
La propuesta aprobada por la Comisión de Hacienda aún debe completar el proceso legislativo correspondiente. Hasta que concluya ese trámite, la cuota de mil 158 pesos debe considerarse el monto propuesto para 2027 y no un cobro cuya entrada en vigor ya esté consumada.
Para Quintana Roo, el punto central será conocer cómo se justificará el aumento, qué beneficios concretos se obtendrán con los recursos recaudados y cómo se evaluará su posible repercusión en la competitividad turística del Caribe mexicano. (Agencias)




