La Fiscalía del Edomex señala que Diego Sebastián ‘N’ habría ido a la casa de Jonathan Meléndez en busca de una cartera fría con bitcoins; estos dispositivos pueden tener el tamaño de una USB y resguardar las claves de acceso a criptomonedas
Ciudad de México. Una pequeña caja, parecida a una memoria USB, pudo haber sido el objetivo detrás de uno de los hechos que conmocionaron al mundo de la música. De acuerdo con la investigación de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), Diego Sebastián ‘N’, señalado como presunto responsable del multihomicidio de Jonathan Meléndez, tecladista de Camilo Séptimo, habría acudido al domicilio de la familia en busca de una “caja fría” que supuestamente contenía millones de dólares en bitcoin.
La historia abre una pregunta inevitable: ¿cómo puede un dispositivo tan pequeño estar relacionado con una fortuna millonaria?
La respuesta está en las llamadas carteras frías o “cold wallets”, utilizadas para almacenar las claves que permiten controlar activos digitales como Bitcoin.
Una caja fuerte digital
A diferencia de una cuenta bancaria tradicional, las criptomonedas no existen físicamente en billetes o monedas. Los bitcoins están registrados en una red digital y el acceso a ellos depende de claves criptográficas.
Una cartera fría funciona, en términos sencillos, como una caja fuerte digital. El dispositivo mantiene las claves privadas fuera de internet, lo que reduce la exposición a ataques informáticos.
Algunos de estos dispositivos tienen un tamaño similar al de una memoria USB y cuentan con mecanismos de seguridad que permiten autorizar operaciones directamente desde el aparato.
Por ello, encontrar el dispositivo no necesariamente significa tener acceso automático a los fondos. Las claves, contraseñas o frases de recuperación también pueden ser indispensables para mover las criptomonedas.
¿Por qué era tan importante para el presunto agresor?
Según la Fiscalía mexiquense, Diego Sebastián ‘N’ habría acudido al domicilio de Jonathan Meléndez acompañado de Gerardo ‘N’, con la intención de localizar la cartera fría.
Durante el hecho, Jonathan habría advertido a los agresores que otras personas sabían que se encontraban en el inmueble. De acuerdo con la investigación, esa situación habría provocado que el presunto responsable tomara la decisión de “no dejar testigos”.
La Fiscalía no ha confirmado que los involucrados hayan encontrado la cartera ni que hayan podido acceder a los supuestos bitcoins.
Un dispositivo pequeño, pero de enorme valor
Una de las características que hace atractivas a las carteras frías es precisamente su tamaño. Pueden transportarse fácilmente y permanecer desconectadas de internet durante largos periodos.
Sin embargo, el dispositivo por sí solo no representa necesariamente el acceso a una fortuna. Si el propietario utiliza mecanismos adicionales de seguridad, perder la cartera física no implica automáticamente perder los fondos.
La situación también explica por qué las carteras frías son consideradas una de las alternativas para quienes buscan mantener sus criptomonedas alejadas de amenazas digitales.
La recompensa que no llegó
De acuerdo con la investigación, Diego Sebastián ‘N’ habría ofrecido 2 millones de pesos a Gerardo ‘N’ por participar en el crimen.
El presunto cómplice habría adquirido previamente herramientas, dispositivos electrónicos, cinchos, guantes y cubrebocas que serían utilizados durante el ataque.
Pero el plan no habría llegado al resultado esperado. Ambos fueron detenidos en menos de 24 horas después del multihomicidio, de acuerdo con las autoridades.
La Fiscalía señala a los dos hombres por su presunta participación en los hechos. Será el proceso judicial el que determine su responsabilidad y establezca qué ocurrió con la supuesta cartera de criptomonedas que habría sido el objetivo del ataque.
Con información de El Financiero.




